La organización de la asistencia hospitalaria: Revisión de circuitos hospitalarios y con centros extrahospitalarios
- Concentración elevada de personas en espacios cerrados.
- Elevada movilidad de profesionales que entran y salen a diario.
- Ruptura continuada de las distancias de seguridad por la necesidad del cuidado a los pacientes.
- Todos estos factores confluyen en un edificio/s, el hospital, que tiene la mayor concentración de personas con infección de la ciudad.
El impacto sobre la salud de los brotes nosocomiales de infección por SARS-CoV-2 es extraordinariamente negativo:
- Graves consecuencias sobre la salud de los pacientes infectados, que tienen en general mayor riesgo de sufrir formas graves de la COVID-19, al ser de mayor edad y tener comorbilidades con más frecuencia.
- Generan un problema asistencial añadido al causar enfermedad o condicionar el aislamiento o la cuarentena de numerosos profesionales, y al reducir las camas de hospitalización disponibles, con riesgo de paralizar la actividad No-COVID del hospital.
Es probable que a estos problemas se sumen en los próximos meses los derivados de las infecciones respiratorias del período otoño-invierno. De manera que habría que afrontar la coexistencia de infecciones por otros virus respiratorios, particularmente el virus de la gripe, junto a SARS-CoV-2, con la dificultad añadida de que las manifestaciones clínicas de ambos son indistinguibles, con la excepción de la anosmia, y que las medidas de protección y de tratamiento son diferentes.
De producirse esta circunstancia, aumentará la frecuentación del hospital y el riesgo de desbordar las habitualmente escasas reservas de camas durante este período del año.
Por estas razones son necesarias nuevas medidas de calidad asistencial, seguridad laboral y gestión del hospital, unas aprendidas durante la primera ola y otras para responder a esta amenaza real de epidemias coexistentes: la COVID-19 y las infecciones causadas por otros virus respiratorios, particularmente la gripe.
- Proteger al hospital frente al SARS-CoV-2 y frente a los virus respiratorios del período otoñoinvierno, en especial frente al virus de la gripe. De tener éxito servirá para:
- Proteger a los pacientes, a sus acompañantes y a los profesionales;
- Contribuir al control de la pandemia al evitar los brotes nosocomiales que contribuyen a difundir la infección a la comunidad.
- Mantener la capacidad asistencial del hospital, que permita seguir realizando la actividad médico-quirúrgica habitual y evite el colapso asistencial del resto de patologías no-COVID-19.
La consecución de ambos objetivos no es tarea fácil. Las recomendaciones recogidas en este documento son principalmente fruto de la experiencia en los respectivos centros y basadas a su vez en las escasas evidencias publicadas.
En cada una de las áreas asistenciales, urgencias, hospitalización, UCI y otras áreas de atención a pacientes críticos, consultas externas, pruebas diagnósticas y cirugía se crearán dos circuitos, uno de pacientes con infección o sospecha de infección por SARS-CoV-2 o con infección confirmada (Área COVID); y otro sin sospecha de infección (Área no-COVID). Así mismo se sugieren 2 circuitos en los servicios de urgencias para optimizar el flujo de pacientes, cuando aún no se hubiera identificado el patógeno causal: circuito o área respiratoria y circuito o área no-respiratoria.
En aquellos centros en los que la estructura lo permita, otra opción organizativa es crear un tercer circuito para pacientes con infección respiratoria no-COVID, particularmente durante el período en el que el número de pacientes con este síndrome sea más elevado.
RECOMENDACIONES GENERALES
Para alcanzar los objetivos propuestos es necesario definir el equipo coordinador adecuado y el plan del hospital con los objetivos definidos, los indicadores para medirlos y las medidas concretas para alcanzarlos.
Equipo coordinador:
- Liderazgo profesional
- Responsables de Medicina Preventiva, Prevención de Riesgos Laborales, Microbiología, Urgencias, Cuidados Intensivos, Servicios Centrales Medicina Interna, Geriatría, Neumología, otras especialidades médicas y Enfermedades Infecciosas.
- Otros condicional según características de cada centro.
- Apoyo institucional
- Titulares de la Dirección Gerencia, Dirección Médica y Dirección de Enfermería.
- Otros según características de cada centro.
Plan del hospital:
- Objetivos
- Indicadores
- Seguimiento
- Documento central del plan:
- Participativo
- Difusión eficaz
- Actualización permanente
- Indicadores claves
• Indicadores de riesgo de colapso del hospital.
Urgencias:
Es altamente recomendable crear en urgencias áreas específicas de atención a los pacientes con sospecha de infección respiratoria y separarlas físicamente de las zonas destinadas a la atención del resto de pacientes.
Los pacientes con ausencia de síntomas respiratorios pero que presenten clínica compatible con COVID-19 o factores epidemiológicos sugestivos de infección por SARS-Cov-2 (disgeusia, anosmia, contacto estrecho con un caso diagnosticado) deberán ser atendidos en dichas áreas. Del mismo modo, una vez confirmado el diagnóstico etiológico, deberán ser ingresados con las medidas de aislamiento específicas según el patógeno. Ver más adelante el circuito de Urgencias.
Todos los pacientes atendidos en urgencias deberán llevar una mascarilla (si no lo tuvieran les será proporcionada por el personal del centro), que deberá llevar durante la estancia en hospitalaria, siempre que esté a menos de un metro de distancia otro paciente o del personal sanitario, así como en los traslados dentro del hospital. Se podrá retirar la mascarilla quirúrgica cuando esté solo en un box o en una habitación compartida con otro paciente con el mismo patógeno identificado.
Hay que evitar la presencia de acompañantes en las áreas de atención urgente a pacientes del circuito respiratorio. En caso de ser necesario para el bienestar físico o emocional del paciente se autorizará como máximo 1 persona.
Siempre que sea posible se ubicará al paciente en un box cerrado (muy importante durante los tratamientos con nebulizador). Se debe evitar el uso de nebulizadores en espacios abiertos como pasillos o salas compartidas. En estos espacios compartidos se priorizará el tratamiento con cartucho y cámara antes que la administración de broncodilatadores nebulizados.
Se aplicarán precauciones de contacto y gotas a todos los pacientes ubicados en las “áreas espiratorias” en espera del diagnóstico etiológico. Los profesionales usarán equipos de protección individual (EPI) adecuados tal y como queda recogido el en último apartado del presente documento.
En el circuito respiratorio de urgencias se hará idealmente un diagnóstico etiológico rápido (tabla 1). Una vez establecido el diagnóstico etiológico se priorizará el ingreso en las salas de hospitalización, ubicando a los pacientes según el patógeno identificado en las áreas destinadas a tal efecto, con las medidas de aislamiento específicas.
Área de hospitalización No-COVID:
Se debe limitar la entrada y salida de personas en el hospital y como norma general el centro organizará las entradas para evitar las visitas sociales a los pacientes hospitalizados, y permitir solo la visita a un único familiar. Se debe indicar a los familiares cuidadores que solo visiten la habitación del paciente. No deben ir a otros lugares del hospital. Y roten lo menos posible.
- Es altamente recomendable fomentar el uso de mecanismos alternativos para las interacciones entre pacientes y familiares cuidadores, como aplicaciones de video llamadas.
- Los familiares cuidadores no deben estar presentes durante los procedimientos generadores de aerosoles.
Todos los pacientes y visitantes deben, usar mascarilla quirúrgica durante toda su estancia hospitalaria.
Los pacientes pueden retirarse la mascarilla quirúrgica cuando estén solos en la habitación, pero deben volver a ponérsela cuando estén cerca de otras personas (por ejemplo, cuando las visitas entren en su habitación o cuando los profesionales sanitarios les estén atendiendo) o cuando salgan de su habitación.
Esta medida no es aplicable para:
- Niños menores de 2 años.
- Personas con dificultad para respirar o en personas inconscientes, incapacitadas o que no puedan quitarse la mascarilla sin ayuda.
Área de hospitalización COVID:
Los pacientes con sospecha o confirmación de infección por SARS-CoV-2 deben mantenerse en condiciones de aislamiento de gotas y contacto preferiblemente en áreas específicas no compartidas con otros pacientes.
Estas áreas deberán quedar claramente identificadas para advertir a todos los profesionales implicados en la asistencia sanitaria la necesidad de uso de los EPI.
Los pacientes con COVID-19 no deben recibir visitas de familiares ni cuidadores. Esta recomendación debe tener en cuenta el bienestar físico y emocional del paciente. Si tras esta evaluación el médico responsable autoriza la visita, éstas deben programarse y controlarse para permitir:
- Evaluar el riesgo para la salud del visitante (por ejemplo, el visitante puede tener una enfermedad subyacente que lo pone en mayor riesgo de COVID-19) y la capacidad de cumplir con las precauciones.
- Proporcionar instrucciones a los visitantes sobre la higiene de las manos, el uso de los EPI de acuerdo con la política vigente en el centro.
Es altamente recomendable fomentar el uso de mecanismos alternativos para las interacciones entre pacientes y visitantes, como aplicaciones de video llamadas.
Los pacientes diagnosticados de la COVID-19 deberían permanecer en la misma habitación durante toda su estancia hospitalaria, evitando los cambios de habitación siempre que sea posible.
Asimismo, se debería evitar el desplazamiento para exploraciones complementarias que no sean imprescindibles.
Conviene evaluar la disponibilidad de aparatos móviles de rayos para realizar los controles en la propia habitación.
Duración del aislamiento en área COVID
Con los datos disponibles los CDC recomiendan una política de levantamiento de las precauciones de contacto y gotas basadas en duración de síntomas sin ser necesaria la realización de pruebas de PCR. Se recomienda que la duración de las precauciones de contacto y gotas sea:
- Casos sintomáticos leves-moderados: fin de las precauciones de contacto y gotas a los 10 días si se cumplen 72 horas de ausencia de síntomas. No se requiere prolongar aislamiento domiciliario una vez superado este periodo en caso de que el paciente sea alta del hospital.
- Casos sintomáticos graves (pacientes UCI) y pacientes inmunodeprimidos se debe individualizar la duración del aislamiento, no siendo inferior a los 20 días si se cumplen 72 horas de ausencia de síntomas. Considerar prolongar la duración en estos pacientes, especialmente si la PCR persiste positiva.
- En los casos detectados en un cribado asintomáticos puede ser de utilidad realizar una serología. Si se determina la presencia de IgG el riesgo de transmisión de SARS-CoV-2 es muy bajo y el paciente no requiere aislamiento de contacto.
Circuitos para el manejo del paciente en Urgencias (figura 1)
1 Si la prueba inicial de SARS-CoV-2 es negativa, es recomendable descartar diagnóstico de gripe en población que se beneficiaría de tratamiento con oseltamivir. En población infantil y geriátrica es importante determinar VRS.
2 En pacientes sintomáticos con alta probabilidad pre-prueba de SARS-CoV-2 y un primer resultado negativo habría que realizar una segunda prueba a las 48h.
Circuitos al ingreso programado en el hospital (figura 2)
1 Ver Anexo 1 de la Encuesta clínico-epidemiológica (CE).
2 Ver Anexo 2 para la definición de caso sospechoso según la encuesta CE.
3 En pacientes asintomáticos realizar IgG frente a SARS-CoV-2: si IgG positiva, se considera infección curada.
4 En pacientes sintomáticos con alta probabilidad pre-prueba de SARS-CoV-2 y un primer resultado negativo habría que realizar una segunda prueba a las 48h.
Reevaluación diaria de los pacientes hospitalizados en área No-COVID (figura 3)
1 Ver Anexo 1 de la Encuesta clínico-epidemiológica (CE).
2 Ver Anexo 2 para la definición de caso sospechoso según la encuesta CE.
3 En pacientes asintomáticos realizar IgG frente a SARS-CoV-2; si IgG positiva, infección curada.
4 En pacientes sintomáticos con alta probabilidad pre-prueba de SARS-CoV-2 y un primer resultado negativo habría que realizar una segunda prueba a las 48h.
Circuitos para el paciente de hospitales de día oncohematológicos y de hemodiálisis (figura 4)
1 Ver Anexo 1 de la Encuesta clínico-epidemiológica (CE).
2 Ver Anexo 2 para la definición de caso sospechoso según la encuesta CE.
3 En pacientes asintomáticos realizar IgG frente a SARS-CoV-2; si IgG positiva, infección curada.
4 En pacientes sintomáticos con alta probabilidad pre-prueba de SARS-CoV-2 y un primer resultado negativo habría que realizar una segunda prueba a las 48h.
Todos los profesionales, tanto los que trabajan en zonas de atención a pacientes convencionales como los que trabajan en zonas de atención a pacientes con infección presunta o confirmada por SARS-CoV-2 deben cumplir con las precauciones estándar y usar los EPI en función del riesgo del procedimiento y del paciente (ver tabla 2 y 3 al final de documento).
Dado que la epidemiología es cambiante y es difícil excluir de forma absoluta el riesgo de pacientes infectados asintomáticos se priorizan el cribado mediante PCR para los pacientes con necesidad de ingreso hospitalario. Esta recomendación se puede adaptar a la situación epidemiológica local.
En la Tabla 4 se recoge la interpretación de los resultados de PCR positiva en asintomáticos.
Circuitos en consultas externas convencionales (figura 5)
1 Ver Anexo 1 de la Encuesta clínico-epidemiológica (CE).
2 Ver Anexo 2 para la definición de caso sospechoso según la encuesta CE.
3 En pacientes asintomáticos realizar IgG frente a SARS-CoV-2; si IgG positiva, infección curada.
4 En pacientes sintomáticos con alta probabilidad pre-prueba de SARS-CoV-2 y un primer resultado negativo habría que realizar una segunda prueba a las 48h.
Circuitos Radiología estudios ambulatorios (figura 6)
1 Ver Anexo 1 de la Encuesta clínico-epidemiológica (CE).
2 Ver Anexo 2 para la definición de caso sospechoso según la encuesta CE.
3 En pacientes asintomáticos realizar IgG frente a SARS-CoV-2; si IgG positiva, infección curada.
4 En pacientes sintomáticos con alta probabilidad pre-prueba de SARSCoV-2 y un primer resultado negativo habría que realizar una segunda prueba a las 48h.
Circuitos para el paciente quirúrgico (figura 7)
1 Ver Anexo 1 de la Encuesta clínico-epidemiológica (CE).
2 Ver Anexo 2 para la definición de caso sospechoso según la encuesta CE.
Circuitos para el paciente con broncoscopias y endoscopias (figura 8)
1 Ver Anexo 1 de la Encuesta clínico-epidemiológica (CE).
2 Ver Anexo 2 para la definición de caso sospechoso según la encuesta CE.
3 En pacientes asintomáticos realizar IgG frente a SARS-CoV-2; si IgG positiva, infección curada.
4 En pacientes sintomáticos con alta probabilidad pre-prueba de SARS-CoV-2 y un primer resultado negativo habría que realizar una segunda prueba a las 48h.
COORDINACIÓN CON ATENCIÓN PRIMARIA
La coordinación con atención primaria es crítica. La COVID-19 es una infección adquirida predominantemente en la comunidad. La relación del hospital con atención primaria tiene los siguientes puntos de conexión:- Protocolos clínicos comunes para el manejo de los pacientes, en los que se recojan específicamente:
- Criterios para la derivación al hospital para la valoración urgente.
- Criterios para el seguimiento ambulatorio tras el alta de urgencias/hospitalización.
- Procedimiento de diagnóstico microbiológico que debe incluir:
- Procedimiento para la toma de muestras ambulatoria.
- Para la remisión de las mismas al Servicio de Microbiología.
- Para la transmisión de los resultados.
- Coordinación para regular el flujo de pacientes
- Criterios de derivación al hospital por gravedad.
- Seguimiento de los pacientes al alta.
- Unidades funcionales multidisciplinares en el ámbito hospitalario para dar atención a secuelas crónicas de la infección.
- Comunicación permanente
- Informe diario (número de pacientes ingresados en planta de hospitalización y en UCI; número de ingresos en las últimas 24 horas en planta de hospitalización y en UCI; número de altas; número de fallecidos, número de casos activos, casos seguidos en telecovid y por atención primaria, nº total de PCR realizadas, porcentaje de PCR positivas, nº total de test de Ag realizados; porcentaje de test de Ag positivos, porcentaje de PCR positivas en pacientes con Ag negativo).
- Coordinación del seguimiento en los centros con servicio de Tele-COVID.
- Teléfono directo para consultas a Enfermedades Infecciosas.
COORDINACIÓN CON LOS CENTROS SOCIOSANITARIOS
La coordinación con los CCSS de los que el hospital es referencia es clave. En este sentido es necesario:
- Establecer una conexión directa que permita conocer la existencia de brotes en tiempo real.
- Ofrecer consejo científico técnico en colaboración con los dispositivos de atención primaria sobre aspectos relacionados con la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
- Disponer de criterios comunes para el traslado de residentes desde los CCSS al hospital y viceversa.
Definición de reinfecciones por SARS-CoV-2
Una reinfección por SARS-CoV-2 puede definirse, en una persona con síntomas o no, como la infección confirmada por PCR en dos muestras que empleen reactivos diferentes tras haber transcurrido un periodo de tiempo (actualmente fijado en 3 meses, aunque se han descrito casos con menos de ese periodo) sin clínica y con PCRs negativas. Las reinfecciones pueden producirse por virus de diferentes o del mismo clado (consultar el apartado de tiempo de positividad de la RT-PCR del módulo 2).
La aparición y diseminación rápida a nivel mundial del virus SARS-CoV-2 ha supuesto en enorme desafío para los Servicios de Microbiología, que han tenido que adaptarse a gran velocidad a la enorme demanda de pruebas para diagnóstico de COVID-19. A continuación se formulan una serie de recomendaciones que persiguen optimizar la gestión de las muestras.
CLASIFICACIÓN DE LAS MUESTRAS EN FUNCIÓN DE SU CONTEXTO DESDE LA PETICIÓN ELECTRÓNICA
Las razones que justifican las pruebas de RT-PCR son múltiples y variadas como se recoge en este documento, pero la necesidad de una respuesta rápida en el resultado de la prueba es muy diferente en cada situación.
En ese sentido es muy importante clasificar las muestras derivadas al Servicio de Microbiología en función de la justificación de la RT-PCR para poder priorizar su realización. La mejor manera de llevar a cabo esa estratificación de la prioridad es indicar en la petición electrónica el motivo de la petición entre una serie de opciones previamente pactadas dentro de la organización sanitaria, y establecer un tiempo de respuesta orientativo para cada una de estas indicaciones, de esta manera las expectativas de los peticionarios estén más ajustadas a la realidad.
Esta comunicación clínica para el microbiólogo va a ser esencial en la próxima temporada de la gripe, y va a ser necesario diferenciar los pacientes de Urgencias con síntomas respiratorios que ingresan o no, así como los que ingresan, pero no tienen síntomas respiratorios o compatibles con COVID-19.
REORGANIZACIÓN DE LAS ÁREAS DE RECEPCIÓN DE MUESTRAS
En las áreas de recepción de muestras puede ser recomendable establecer áreas de recepción diferenciadas en función de las características y espacio disponible en los laboratorios. En este sentido, es de gran ayuda la clasificación previa de las muestras en función de las indicaciones que se ha comentado previamente.
La existencia de áreas asistenciales diferenciadas para COVID y no-COVID, ayuda a esa clasificación previa de las muestras que podría facilitarse con cubículos específicos en el área de recepción del laboratorio.
CREACIÓN DE CIRCUITOS FUNCIONALES INTRA-LABORATORIO
Una vez clasificadas las muestras, el Servicio de Microbiología puede establecer circuitos funcionales intra-laboratorio según el equipamiento y los reactivos disponibles en cada momento.
A grandes rasgos, y según las técnicas disponibles en la actualidad, se pueden establecer 3 grupos o niveles de rapidez, en los cuales pueden incluirse cada una de las indicaciones de la RT-PCR (Tabla 1). Complementar con la información recogida en la Tabla 3 del Módulo II de diagnóstico SARS-Cov-2 del documentos SEIMC.
Tabla 1
Niveles de rapidez de respuesta del diagnóstico microbiológico de la infección por SARS-CoV-2.
Seleccione por nivel
Tiempo de respuesta: 1 hora desde introducción en el equipo.
Características del equipo:
Equipos automatizados (extracción y amplificación en un mismo paso).
Indicaciones:
- Cirugías urgentes.
- Ingresos urgentes.
- Partos inminentes.
- Donaciones de órganos.
Comentarios:
- Alto coste.
- Disponibilidad limitada.
Es necesario:
1. definir muy bien las indicaciones.
2. considerar su integración con técnicas diagnósticas rápidas para gripe y VRS (este último especialmente en población pediátrica y geriátrica).
Tiempo de respuesta: 4-12-horas desde la llegada de la muestra al laboratorio.
Características del equipo:
- Equipos automatizados (extracción y amplificación en un mismo paso).
- Combinación de extractores automáticos y termocicladores convencionales.
Indicaciones:
Resto de indicaciones derivada de la asistencia hospitalaria y centros residenciales.
Comentarios:
Para optimizar los tiempos de respuesta es fundamental:
- Una buena dotación de equipos.
- Los recursos humanos necesarios.
- y sobre todo una adecuada organización pre-analítica.
Tiempo de respuesta: 24 horas desde la llegada de la muestra al laboratorio.
Características del equipo:
- Uso de termocicladores a máxima capacidad (96 muestras incluidas controles).
- Cadenas o equipos robóticos que mecanizan en mayor o menor grado diferentes fases del proceso.
Indicaciones:
- Pacientes de atención primaria y ambulatorios.
- Pacientes de Urgencias que no requieren ingreso.
- Pacientes con cirugía, exploraciones o ingresos programados.
- Cribados de cuerpos esenciales y otros estudios de contactos.
Comentarios:
Para optimizar los tiempos de respuesta es fundamental:
- Una buena dotación de equipos.
- Los recursos humanos necesarios.
- y sobre todo una adecuada organización pre-analítica.
Todos los profesionales sanitarios, tanto los que trabajan en zonas de atención a pacientes convencionales como los que trabajan en zonas de atención a pacientes con infección presunta o confirmada por SARS-CoV-2 deben cumplir con las precauciones estándar y usar los EPI en función del riesgo del procedimiento y del paciente.
En áreas de alto riesgo (atención a pacientes con infección presunta o confirmada por SARS-CoV-2) los profesionales deberán usar una mascarilla FFP2 o de nivel superior, bata, guantes y protección ocular.
Existe un gran debate en la literatura sobre la potencial transmisión por vía área de SARS-CoV-2. En este sentido, y por un criterio de prudencia, los respiradores de partículas son preferibles a las mascarillas quirúrgicas.
No obstante, deben priorizarse para situaciones en las que la protección respiratoria es más importante, como los procedimientos generadores de aerosoles.
En las siguientes tablas 2 y 3 se resumen los elementos del EPI recomendados en función del escenario clínico y del procedimiento a realizar.
Tabla 2
EPI para la atención de pacientes sin sospecha de infección por SARS-CoV-2.1 Entregar medicación, bandeja de comida.2 Explorar, traslados, toma de constantes, administración de fármacos, inserción vía venosa o arterial.3 Intubación, cura traqueotomía, frotis nasofaringe, nebulizaciones, fisioterapia respiratoria, exploración área ORF o maxilo-facial, VNI.
Tabla 3
EPI para la atención de pacientes con infección por SARS-CoV-2 o sospecha clínica.1 Entregar medicación, bandeja de comida.2 Explorar, traslados, toma de constantes, administración de fármacos, inserción vía venosa o arterial.3 Intubación, cura traqueotomía, frotis nasofaringe, nebulizaciones, fisioterapia respiratoria, exploración área ORF o maxilo-facial, VNI.
Tabla 4
Diagnóstico de las personas asintomáticas con PCR positiva durante el cribado, y sin antecedentes conocidos de contacto de riesgo 1. Recientemente se han descrito los primeros casos de reinfección, por lo que la valoración debe ser individualizada (ver punto 4.5).
La vacunación de gripe del personal sanitario a todos los niveles es una medida coste-eficaz avalada por todas las organizaciones sanitarias supranacionales.
Es una medida que reduce las ausencias laborales y la transmisión intrahospitalaria a pacientes y otros sanitarios.
La cobertura de vacunación gripal en sanitarios no supera como media el 40% cuando ese porcentaje debe llegar al 90% para evitar disfunciones sanitarias de toda índole.
La vacunación se debe programar como habitualmente y prolongar el periodo factible de administración, si es necesario, hasta la circulación epidémica del virus gripal. Las campañas de concienciación deben dirigirse a todos los colectivos, pero de forma particular a aquellos en que por los servicios de Prevención de Riesgos Laborales se den coberturas más bajas. Así mismo deben considerarse estrategias de vacunación a los profesionales que eliminen las barreras que habitualmente la dificulten (p. ej. vacunación in situ en servicios y unidades).
Los hospitales deberían hacer una sesión general dedicada a este tema en la que pudieran aflorar las resistencias habituales a la no vacunación. En el escenario COVID-19 la eliminación parcial de posibilidades de confusión de síntomas de gripe con COVID-19 debe ser altamente valorada y enfatizada.
Posibilidad de extender la recomendación a familiares de sanitarios siguiendo una estrategia de vacunación en nido.
Anexo I. Encuesta clínico-epidemiológica
- Criterios clínicos
- Criterios epidemiológicos
1.1. ¿Tiene usted síntomas de infección por COVID-19?
[ ] Síntomas y signos de infección respiratoria aguda independientemente de su gravedad (tos, “mocos”, dolor de garganta) con o sin fiebre.
[ ] Fiebre aguda sin otra causa que lo explique.
2.1. ¿En los últimos 14 días ha estado usted en contacto con un paciente con COVID-19?
[ ] SI
[ ] NO
2.2. ¿En su familia hay personas con síntomas de infección respiratoria aguda?
[ ] SI
[ ] NO
1 Definición de caso sospechoso de infección por coronavirus (Ministerio Sanidad) disponible en [LINK]
Anexo II. Definiciones de casos
Caso sospechoso: cualquier persona con un cuadro clínico de infección respiratoria aguda de aparición súbita de cualquier gravedad que cursa, entre otros, con fiebre, tos o sensación de falta de aire. Otros síntomas como la odinofagia, anosmia, ageusia, dolores musculares, diarreas, dolor torácico o cefaleas, entre otros, pueden ser considerados también síntomas de sospecha de infección por SARS-CoV-2 según criterio clínico.
Caso probable: persona con infección respiratoria aguda grave con cuadro clínico y radiológico compatible con COVID-19 y resultados de PCR negativos, o casos sospechosos con PCR no concluyente.
Caso confirmado:
- con infección activa:
- Persona que cumple criterio clínico de caso sospechoso y con PCR positiva.
- Persona que cumple criterio clínico de caso sospechoso, con PCR negativa y resultado positivo a IgM por serología específica mediante ELiSA o CLIA de alto rendimiento (no por test rápidos de inmunocromatografía).
- Persona asintomática con PCR positiva con Ig G negativa o no realizada.
- con infección resuelta:
- Persona asintomática con serología Ig G positiva independientemente del resultado de la PCR (PCR positiva, PCR negativa o no realizada).
Autores
Unidad de Enfermedades Infecciosas. Hospital Universitari Mútua Terrassa
Jorge CalvoServicio de Microbiología. Hospital Valdecilla. Santander
Raúl Ortiz de LejarazuCentro Nacional de Influenza. Valladolid
José Miguel CisnerosUnidad Clínica de Enfermedades Infecciosas. Hospital Virgen del Rocío. Sevilla
Editores
Servicio de Microbiología. Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid
Jose Ramón PañoServicio de Enfermedades Infecciosas. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza